El concepto de Emprendedurismo no tiene una definición establecida, lo que genera en la mayoría de los casos muchas dudas o conflictos, por la existencia de demasiadas concepciones a cerca del término.
Básicamente, se puede definir el emprendedurismo, como el proceso en el que una persona lleva su idea a convertirse en un proyecto concreto, sea esta con fines de lucro o beneficencia social generando innovación y empleo.
Es importante señalar otras definiciones específicas que se han concebido en torno a la cultura emprendedora:
- Definición económica: Realización de un cambio de recursos de una zona de bajo rendimiento a una de alta productividad.
- Definición pragmática: Creación de una pequeña nueva empresa.
- Definición operativa: Aplicación del talento innovador para engrandecer una empresa ya existente.
- Definición general: Hacer que las cosas sucedan.
- Definición popular: Del dicho al hecho, hay actitud emprendedora.
- Definición política: Luchar por convertir los sueños en realidad.
- Todas las definiciones tienen algo en común, llevan a quien las realiza a convertirse en un ser humano satisfecho de sí mismo y que conoce a sus clientes de forma sorprendente, porque qué mejor forma de saber lo que las personas quieren, cuando son tus mismas exigencias.
Emprendedor:
Conceptos y Perfil
Hisrich et al. (1989) señalan que desde la perspectiva
personal existen tres elementos clave en la definición de emprendurismo; se
habla de un tipo de comportamiento que incluye: i) toma de iniciativas, ii)
organización y reorganización de mecanismos sociales y económicos para girar
recursos y situaciones a cuenta práctica y iii) aceptación de riesgo o falla, y
consideran que las nociones centrales que cualquier definición de emprendedor
debe contener son la innovación, organización, creación, bienestar y toma de
riesgos.
Las primeras construcciones -formuladas con base en los
rasgos- trataron de explicar el comportamiento emprendedor a través de
características personales y psicológicas del empresario, perspectiva que fue
ampliamente investigada en la década de los sesentas del Siglo XX; otra
vertiente ha consistido en hacer un inventario de características personales y
de situación, que abarca intereses, motivación, historia y situación personal,
conocimientos y experiencia (Andrade y Fernández, 1999).
Hisrich (1989) concluye a este respecto que no existe tal
cosa como un “verdadero perfil emprendedor” si no que los empresarios provienen
de una amplia variedad de orígenes educativos, situaciones familiares y
experiencias laborales; esta observación confirma la influencia del tiempo, el
ambiente, de la organización y del comportamiento, complementadas por un
carácter circunstancial (Andrade y Fernández, 1999).
Rodrigo Varela (1991, citado por Andrade y Fernández, 1999)
presenta una relación de doce estudios sobre características del empresario.
Las evidencias de estos trabajos coinciden en los siguientes rasgos:
• Carácter tenaz y perseverancia en el propósito
• Capacidad para determinar el riesgo inherente al proyecto
• Independencia y autonomía
• Liderazgo
A lo anterior agregan, que además de esos rasgos se requiere
de madurez, experiencia, conocimientos y capacidad para el trabajo duro a fin
de alcanzar el éxito.
Otras propuesta que enumera los rasgos y actitudes
correspondientes a un perfil emprendedor es la de Carrier (1992, citado por
Andrade y Fernández, 1999) en la cual integra seis características: necesidad
de logro y éxito, creatividad e iniciativa, toma de riesgos e identificación de
objetivos, confianza en sí mismo y audacia, necesidad de independencia, de autonomía,
motivación y energía.
Hisrich (1989) por su parte propone otra subdivisión de
rasgos y los agrupa en tres categorías: sentimientos emprendedores, contexto y
características del emprendedor y motivación. En la categoría de sentimientos
emprendedores incluye el locus de control, necesidades de independencia y
reconocimiento y propensión al riesgo; por su parte en contexto y
características del emprendedor incorpora al análisis el ambiente familiar de
la niñez, la educación, valores personales, edad e historia laboral; y por
último en lo que respecta a la motivación solo plantea que las motivaciones
para iniciar un proyecto pueden ser amplias e incluso variar entre géneros; la
postura de este autor se flexibiliza respecto a la anterior al enfatizar que no
es apremiante que un individuo cuente con estas características para ser
emprendedor, si el emprendedor se hace, entonces pues deja abierta la
posibilidad a la confirmación de la idea que establece que la pasión por la
idea y el deseo de éxito son los ingredientes más importantes para el éxito
empresarial.
10 Consejos Fundamentales de Emprendedores de Éxito
Los emprendedores son auténticos
héroes. Son personas capaces de arriesgar todo su tiempo y dinero para ponerlo
al servicio de una idea que les puede llevar al éxito o hacer que se diluyan
todas sus ilusiones. Por eso, antes de emprender lo importante no es lanzarse
sin más, sino tomar contacto con otros iniciadores y aprender de sus errores.
1 No pienses que tú puedes hacerlo todo. Dedica
esfuerzos a pensar y a formar un equipo. Jesús Miguel, CEO de Sigo Joven,
asegura que “es necesario invertir tiempo y dinero en la primera fase del
proyecto para construir un equipo de personas perfecto de los que rodearte para
la aventura, ya que son los cimientos para el crecimiento empresarial”. Iñaki
Arrola, fundador de coches.com, da una vuelta más y aconseja no emprender con
familiares o amigos: “Es muy difícil comenzar rodeándote de gente que quieres.
Yo perdí un amigo en el camino y considero que es mejor no emprender con la
familia y los amigos. Y si finalmente hay que hacerlo, deja por escrito todo
porque te vas a pelear”. Jesús Encinar, fundador de Idealista.com, es de los
que piensa que puedes divorciarte de tu pareja, pero no puedes prescindir de un
socio, así que “es muy importante escoger bien los compañeros de viaje, ya que no
todo el mundo aportará lo mismo ni se comprometerá con el futuro de la
compañía”.
2. Ilusión. Es la base del emprendizaje. Para Galo Bertrand, de Lotomundo, es imprescindible la ilusión para poder afrontar los problemas y las trabas que van surgiendo en el camino.
3. Paciencia. Joao Marques-Canas, fundador de Blinklearning cree que la mayor parte de los fracasos ocurren por intentar acelerar el momento del éxito: “Hay que evitar desesperarse y por eso hay que armarse de paciencia. La piscina nunca está totalmente llena, hay que tenerlo claro”.
4. Piensa. Ángel María Herrera, CEO de Bubok, considera que parte de la clave para conseguir el éxito es pensar: “Ahora invierto un tiempo en reflexionar antes de tomar una decisión determinada e intento considerar todas las variables. Es importante definir cómo se va a actuar y no dar nada por sentado. Además hay que dejar todo por escrito”.
5. Busca tu hueco. Salvador Mas, de Openfinance cree que actualmente existen muchas cadenas de valor que están deconstrucción: “Imagino que nunca ha habido tantos huecos como ahora. Mi consejo es situarse y ponerse a trabajar de manera constante. Sentido común y “Just do it”.Miguel Ángel Díez, de Red Karaoke, cree que jamás hay que perder elfoco e intentar encontrar un nicho en un sector que ya esté en funcionamiento: “No me volvería a meter en un negocio que implicase crear un nuevo segmento de mercado o inventar algo que no existe, ya que generar la demanda es terriblemente difícil y duro”.
6. No emprendas a medias. Para Joshua Novick, CEO de Antevenio, “no puedes pensar en empezar algo sin hacerlo con una dedicación completa”. Para Iñaki Berenguer de Pixable, “emprender a medias no vale para nada porque sacrificas mucho y es muy difícil que llegues a algo”. Diego Ballesteros, de Sin Delantal, también cree que compaginar trabajo por cuenta ajena y una iniciativa empresarial “es prácticamente imposible”.
7. Viaja, comparte, conoce. Para Fernando Almenara, CEO de Noteca, hay que viajar mucho para descubrir nuevos puntos de vista: “Si piensas que tu sitio está en Nueva York o Silicon Valley, instálate allí. Es mejor estar en una gran ciudad que en una pequeña”.
8. Ejecuta. El business plan debe ser tu hoja de ruta, aunque también hay que aprender a adaptarse. Miguel Arias, CEO de Imaste, cree que “hay que ser flexible para adaptarte a tus clientes y al mercado”. De la idea inicial a la que realmente funcione suele haber un mundo.
9. La idea es clave, pero la financiación lo es más. Jesús Encinar, fundador de Idealista.com, asegura que para crecer hay que coger todo el dinero que te ofrezcan: “He visto cómo muchos proyectos rechazaban inversores y cuando han necesitado dinero los inversores ya no estaban. Además si no crees que vas a tener suerte, no montes nada”.
10. Y lánzate. La crisis es el mejor momento para hacerlo. Nadie te ofrecerá un trabajo más gratificante. Para Iñaki Arrola “ser rico es ser emprendedor porque cada día se puede hacer lo que se quiera”.
